Formas de vivir. Formas de vestir.

Formas de vivir. Formas de vestir

La pandemia, como hecho histórico de alcance global también ha comportado una serie de cambios en nuestra forma de vestir. ¿Perdurarán, pasarán a la historia de la moda o morirán con el ansiado final de la crisis sanitaria? Profesionales de distintos ámbitos nos ofrecen su valiosa opinión en estas páginas.

Tiempo. evolución. Cambio. Las formas de vestir no escapan a ello. Definamos su idea de este proceso. ¿En su labor diaria a la hora de planificar su trabajo, sus colecciones, tendencias, la pandemia les ha comportado un cambio de estrategia significativo?

Roberto Verino. Diseñador

La pandemia nos ha supuesto un cambio en la mentalidad de cómo trabajamos en nuestro día a día, pero no ha tenido un efecto significativo en la estrategia porque en Roberto Verino diseñamos prendas para que duren toda una vida y estas prendas hechas con calidad. En cercanía y manos expertas se han revalorizado más. La compra en Roberto Verino es una prenda de meditada no impulsiva.

¿Se vive como se viste o se viste como se vive?

Yo diría que antes se vestía para gustar, para construir una imagen de nosotros mismos que casaba con un estereotipo concreto y ahora la gente viste para sentirse bien, para expresarse de forma individual y que la ropa sea también su prenda que nos confirme quienes somos de forma emocional en este frenetismo que vivimos. De ahí que en Roberto Verino construyamos armarios emocionales que son aquellos cargados de prendas que significan mucho más que nosotros, que nos acompañan toda una vida y que incluso trascienden a próximas generaciones. No hay mejor sostenibilidad que la durabilidad y el vínculo emocional con las prendas que usas.

¿Han sido las primeras materias las que han empujado con su evolución o es el cambio tecnológico y social el protagonismo de los cambios?

Mi opinión es que el gran motor de cambio es la sociedad, que va mucho más sincronizada de lo que pensamos. En moda se habla de los influencers como grandes promotores de las tendencias, pero las tendencias están ahí, flotando en cada caso y todos vamos recibiendo inputs de lo que no nos damos cuenta hasta llegar a alguien y nos lo muestra claramente. Pero la gente lo abraza porque está preparada para ello, porque sin darse cuenta ha hecho el proceso de cambio.

La pandemia lo ha cambiado todo o casi Cómo vestirse, ¿Ya no es lo que era? ¿Cuáles son los principales cambios que nos ha traído la pandemia a la hora de vestir? ¿Van a permanecer tras la crisis o no van a constituir una ruptura real con lo establecido?

No estoy tan convencido de que la pandemia haya cambiado cómo nos vestimos. La pandemia ha servido para normalizar algo que ya estaba ahí, que es la tendencia a la comodidad. A ir a lo funcional, eso no es óbice para la elegancia o el vestir más formal.

Del nailon a las fibras vegetales de Chanel a Schiaparelli a Lewis, y Donatella Versace, ¿Cuál es el mayor argumento para los cambios en las formas de vestir?  ¿Cree que se hablará de una moda post pandemia en los futuros libros, sobre la historia de la moda?

Probablemente, si se hable de moda post pandemia, porque es un evento tan significativo a nivel mundial que se utilizará como punto de inflexión, pero la realidad es que la pandemia ha sido la catarsis, que lo ha emancipado. Lo mismo ha pasado en otros momentos históricos, como la gran renuncia masculina de vestir durante la revolución francesa. En mi opinión, ese cambio ya venía tomando fuerza por un cambio de pensamiento creciente.

El gran motor de cambio es la sociedad, que va mucho más sincronizada de lo que pensamos.

¿Se volverá a la preocupación por el vestir o ya nos va bien de asistir a cualquier evento festivo o laboral de camisa y vaqueros? ¿La sofisticación en el vestir solo se va a quedar relegada a ocasiones muy especiales?

La sociedad sigue jugando a la seducción, al gustar. Eso forma parte de nuestra cultura humana y es en gran medida un motor social. Vivimos en una sociedad cada vez más preocupada por la imagen individual y, por lo tanto, el vestir es una de las mayores formas de expresión que tiene el ser humano. Eso no significa que no queramos vestir igual que antes y sí creo que la funcionalidad será la línea transversal, que no el desdén. Mi opinión es que ahora la tendencia será utilizar cosas que ya tenemos y nos reconfortan, combinándolas en con cosas nuevas.

La obsolescencia programada se inventó con la moda. ¿Qué nuevas formas nos depara el futuro para que la bicicleta no se caiga?

Crecer en valor no en cantidad. Aportarle al mundo algo más que juegos y sueño, sin perderlo, por supuesto, porque la moda es fantasía, que no frivolidad.

Ante el auge de las prendas pensadas para el interior de los hogares y/o practicar deporte, muchas empresas que no estaban en estos segmentos están creando líneas específicas. ¿Esta tendencia perdurará o las aguas volverán a su cauce en cuanto pase la crisis?

El concepto de la confortabilidad se queda sin duda, es el gran cambio, pero cómo se exprese estéticamente cambiará porque ahí está el juego. Uno, la confortabilidad tiene que ver con el cambio profundo de la sociedad, el otro tiene que ver con la tendencia del momento. Son dos cosas muy distintas y es ahí donde marcas atemporales como Roberto Verino tienen que estar muy atentas y saber diferenciar entre los cambios tácticos y los estratégicos.